martes, 9 de septiembre de 2014

Bloodstream.

Te he respirado demasiado, estoy intoxicada. Trato de olvidarte, lo intento. Noto la soledad acechándome, el gran monstruo marino invisible. Habrá muchos peces en el agua, pero solo miro a la gran oscuridad del fondo. Llevo mucho tiempo aqui. Mi castillo bajo el mar. Aqui no hace falta respirar, hablar o sonreir. Dejo que todo pase mientras estoy debajo, mi descanso de ti. Tanto tiempo y sigo sin acostumbrarme a todas las habitaciones. Cada dia aparecen nuevas puertas en mi palacio, que me llevan a lugares desconocidos. No quiero abrir ni una puerta mas, las cosas que hay dentro son demasiado dolorosas. Nunca he deseado tanto encontrar una ventana para poder escapar... ¿y si lo hago, a donde voy? ¿Quien dice que no hay lugares peores?
Todas las noches vuelvo a casa, mi casa, mi gran reino destruido. Finguiendo ser quien no soy en mis sueños, para ser feliz unas horas. ¿Y que pasa si los sueños son la vida real para mi? Para eso es mi hogar.
No todo es tan triste como parece, mi monstruo, llamado soledad, protege mi castillo y me quiere como nadie lo hizo jamas y al desconocer otro lugar mejor que el castillo descanso aqui. Mi fondo. Mi realidad.

1 comentario:

  1. En mi opinión quedaría mejor con alguna frase final del estilo: Y este mi guardián, mi protector se convierte también en mi temor, pues guarda la puerta y yo, su protegida, soy también su presa.

    Lo digo más que nada porque la soledad es de doble filo.

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